El secretario Municipal de Seguridad Ciudadana, Dorian Ulloa, informó que la dependencia a su cargo, a través del programa Escuelas Seguras, cumplió con 54.307 patrullajes de control a unidades educativas alteñas.
Ante estos datos, Ulloa calificó como positiva la labor de los funcionarios ediles durante el primer semestre, ya que se logró disminuir la percepción y sensación de inseguridad en niños y niñas de las diferentes unidades educativas y los propios padres de familia.
En el sistema de monitoreo por GPS, participan 33 motocicletas de la Policía más cinco motocicletas de la Unidad de Recuperación de Espacios Públicos, quienes alcanzaron 54.307 patrullajes en la unidades educativas.
En el caso de las cámaras de vigilancia, se logró almacenar información que permite la resolución de diferentes casos generados en unidades educativas, como el robo de mochilas, equipamiento, bicicletas, además del consumo de bebidas alcohólicas, entre otros.
Ulloa resaltó el trabajo de los subintendentes, quienes lograron más de 2.394 notificaciones a las tiendas que estaban en inmediaciones de las unidades educativas. Asimismo, se dio a conocer que se han intervenido más de 1.480 negocios que tienen que ver exclusivamente con la venta de bebidas alcohólicas en inmediaciones de estos establecimientos. (AMI)
4.7.17
Suspenden por 60 días a maestra de Tucsupaya
Una profesora, acusada de realizar denuncias con supuestas mentiras y difamaciones contra el Magisterio Rural durante el conflicto que protagonizó en la unidad educativa de Tucsupaya, fue suspendida por dos meses tras un proceso administrativo.
El secretario Ejecutivo del Magisterio Rural, Eliseo Mamani, mostró ayer en conferencia de prensa la resolución administrativa del Tribunal Disciplinario que suspendió de sus funciones a la maestra por 60 días sin goce de haber.
"La maestra decía que los maestros rurales no trabajan, ganan salarios jugosos pero lamentablemente ahí está (...), cómo fue esa mentira, calumnia, hoy vemos que sale a la luz este documento con todo aquello", dijo.
La maestra Silvy Chumacero había denunciado ser víctima de obstaculización en su trabajo y represalias por parte del Director de la unidad educativa Tucsupaya, que comenzó hace un par de años cuando ella pidió la pertinencia académica, es decir, que las materias de especialidad sean dictadas por profesores del área.
Ahora, la dirigencia del magisterio pidió a la profesora dejar el cargo definitivamente.
El Juancito Pinto pagó Bs 3.855 millones en 11 años
En los últimos 11 años, el Gobierno destinó para el pago del Bono Juancito Pinto Bs 3.855,2 millones en favor de los estudiantes de primaria y secundaria de las unidades educativas fiscales y de convenio.
La información está en el reporte emitido por los ministerios de Educación y de Economía y Finanzas Públicas. El número de beneficiarios entre 2006 y 2016 pasó de 1.084.967 a 2.191.526, en todo el territorio nacional.
Resultados de la medida
El ministro de Educación, Roberto Aguilar, dijo que el bono ayudó a reducir la deserción y a incorporar más niños a la etapa escolar en los últimos 11 años.
“Nuestra cobertura estudiantil fue creciendo, el gran problema era que los papás los retiraban o no mandaban a los niños al colegio, en cambio con el Bono Juancito Pinto se logró reducir la deserción”, remarcó.
Según datos del Ministerio de Educación, la tasa de asistencia escolar de niños entre 6 y 11 años en el área urbana en 2000 fue del 94,9%; en 2005, el 96,5%; y en 2014 ascendió al 97,7%. En el área rural se registró un ascenso del 89,3% (2000) al 92,9% (2005); y en 2014 se situó en 96,8%. En términos generales entre 2005 y 2014 pasó del 94,9% al 97,4%.
En el caso de la asistencia escolar entre 4 y 17 años en las áreas rural y urbana entre 2000 y 2005 descendió del 83,6% al 82,4%. Sin embargo, en los últimos nueve años de gestión del presidente Evo Morales se registró un ascenso del 82,4% al 85,6%.
Morales en varias ocasiones valoró la incidencia del Bono Juancito Pinto en la disminución de la deserción escolar en los últimos años. “Ha ayudado bastante a reducir el abandono escolar (…) Eso qué significa: que ya no van a haber nuevos analfabetos como antes. Esperamos ver pronto cero por ciento de deserción escolar”, afirmó.
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Bono Juancito Pinto
3.7.17
Castigo de profesor a sus alumnos desata polémica en RRSS
Una polémica se desató a través de las redes sociales luego de que una madre de familia denunciara que su hijo fue golpeado con una tubería de plástico por el profesor de psicología e historia de un colegio de la ciudad de Santa Cruz. El maestro dijo que fue un acuerdo con sus alumnosa cambio de notas.
El hecho ocurrió el lunes y el maestro Araldo M. salió a explicar que todo fue parte de un acuerdo con los alumnos en caso de que no cumplan con sus obligaciones.
“Estoy muy dolida con lo que ha pasado. Ni el director, ni parte de la junta nos apoyan. Dicen que el profesor fue retirado, pero es mentira. El director dijo que no podía ser retirado porque no había otro profesor para reemplazarlo”, declaró a la Red Uno la madre de familia.
Los alumnos que fueron entrevistados por la red Uno rechazaron que el docente sea retirado. En un video difundido por el canal se lo observa que llama por lista a los estudiantes y los somete al castigo.
En su defensa, Araldo M., quien dicta la materia de historia y sicología por 40 años, explicó que el castigo fue a cambio de notas.
“Les dije que el segundo bimestre tienen la oportunidad de pasar siempre y cuando se sometan a un castigo porque nada es gratis; es la primera vez que lo hago y quizás fue una mala estrategía, pensé que iban a reflexionar. Al final parece que hay que pegarle para que vengan los padres porque no vienen cuando uno los llama”, sostuvo.
Añadió que hace dos meses convocó a los papás de todos los estudiantes reprobados porque se avecinaba ese problema, pero no hubo respuesta. “Ya le pedí disculpas a esa señora pero no aceptó, no es culpa mía, a mi edad no era así cuando me pegaban porque cometía un error”, añadió.
El hecho generó una ola de comentarios en favor del profesor a través de las redes sociales. "Vergüenza debería de darle a esos padres, estar defendiendo la flojera de sus hijos", escribió, por ejemplo, Rosario Vega. No obstante, también surgieron opiniones que cuestionaron el proceder. "Un profesor nunca puede maltratar a un alumno de ninguna forma#, opinó Mariana Cajías.
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NOTAS DE INTERES
Recuerdos de mi escuela "Carmela Cerruto"
Mi escuela "Carmela Cerruto" no se parece en nada a la que era hace 45 años, cuando la vi por primera vez. Cuando uno oteaba hacia el Sur se encontraba con una mezcla de imágenes propias del surrealismo mágico: La inmensidad del altiplano, un par de fábricas de ladrillos abandonadas, el espejismo del lago Uru Uru y una soledad desafiante.
Fue fundada el 20 de febrero de 1956 y era la primera en la zona Sur de Oruro, que a lo largo de su historia cobijó a miles de estudiantes que cursaban básico e intermedio. Allí pasé 9 años de los cuales guardo los recuerdos más perdurables porque he conocido a mis amigos de toda la vida, a buenos y malos profesores.
Los 70 eran épocas en las que se vivía con mucha libertad, sin televisión y lejos de la sobreprotección de los padres. En las mañanas, o en las tardes, los estudiantes íbamos a clases ufanos, caminando o corriendo por sus calles polvorientas, pateando piedras o latas. No había microbús que nos lleve a nuestra escuelita, entonces enclavada en la pampa agreste del altiplano, como dice su himno. No había desayuno escolar y en el recreo le gambeteábamos al hambre con una tayacha, crespete, pito, helado seco, o unas empanadas muy ricas.
La mayoría de los educadores tenían esa rígida mentalidad colonial que "la letra con sangre entra", basada en la repetición de frases y conceptos, como la profesora de sociales, Karina Palacios de Ovando, que nos agarraba a "sopapo limpio" a quienes no memorizábamos alguna frase.
Pero había peores. El profe de manualidades, Oscar Fajardo, nos infligía castigos iguales o peores que en el cuartel: A los que hablaban en clase les metía piedras en la boca y a los ch´achones les ponía al chancho. El de música, Filiberto Auza, que venía en su "Cadillac" negro, siempre de traje y corbata, nos daba cocachos, con ese enorme anillo de oro que tenía en la mano derecha, a los que desafinábamos en el coro.
Cómo olvidar al educador Severo Rosales, que nos narraba con nostalgia que en la Guerra del Chaco los paraguayos le tomaron prisionero, pero aprendió el guaraní que fue su pasaporte para escapar a Bolivia. Su esposa Martha de Rosales también enseñaba con mucho tesón.
También teníamos profesores revolucionarios como Donato Bacarreza, de matemáticas, que un día nos espetó, a propósito de la letra del himno nacional: ¿Ustedes creen que somos un país libre? A ver ¿Quiénes tienen ducha? preguntó. Nadie levantó la mano. "Cuando todos tengan una ducha, cuando todos tengan comida para saciar su hambre, entonces, seremos un país libre, por ahora no". ¡Profe, cuánto le admiramos!
Una vez, ya en el ciclo intermedio, una normalista fue a hacer sus prácticas y nos relató el cuento más triste de nuestras vidas: De los Apeninos a los Andes. Todos lloramos. Ahora que recuerdo, ningún educador nos hizo leer ninguna obra que nos transportara a otras realidades y mundos fantásticos.
Entre los directores traigo en la memoria a Juana Oroza de Rojas, Félix Beltrán Mancilla, Eusebio Tórrez Ledo, Félix Zenteno; a maestros como Ruperto Encinas Mercado, Teófilo Quispaya, Ruth Castro, Domingo Choque Quispe, Lourdes de Blacutt (Educación Física), que un día le hizo pasar clases en calzoncillos al Orellana. Cómo no mencionar a la entonces regenta Ruth Quispe, ahora profesora en la escuela.
A la salida de clases, todos marchábamos dos cuadras (subiendo por la calle Bullaín) y al final los profesores gritaban: ¡Retirarse! Todos contestábamos "Viva Bolivia". Nosotros le agregábamos:¡Muera Chile, c…! De ahí vienen nuestros odios inconciliables hacia el Mapocho.
En la escuela he conocido a los amigos de toda la vida. Recuerdo con especial cariño a Fernando Cáceres, quien jugaba al básquetbol como pocos, cuya explicación era simple: la cancha estaba dispuesta para él las 24 horas porque era hijo de la señora Isabel, portera de la escuela.
Cómo olvidar a Luis Choque, que años después fue el hombre de los mil oficios porque fue zafrero, heladero, albañil, minero, costurero y un eterno enamorado de una compañera. ¿Qué le hiciste "Teito" que no te olvida y sigue llorando por vos? No me olvido de Ramiro Montero, amigo de una sonrisa eterna, habilidoso pelotero y el lavador oficial del "Cadillac" del profe de música. Con ambos me encontré hace poco en Buenos Aires y recordamos nuestro paso por nuestra escuelita, a los amigos que fallecieron y a nuestros primeros amores. También anda por allá Vladimir Choque, hijo de nuestro profe de "mate", Domingo Choque.
Evoco a compañeros como Remigio Velásquez, Vladimir Choque, Germán Mamani, Eddy Fernández, Wilfredo Saca, Juan Caichoca, William Ayaviri, Julio Ulloa, Raúl Fuentes, Willam Magne Flores, Desiderio Soto, René Ramirez Frontanilla, Miguel Orellana, Grover Villanueva, Víctor Merino, Sergio Montaño, Francisco Calle, Hernán Soliz, Magdalena Pérez, Teodosia Llusco, Rosa Guzmán, Lourdes Lucana, Macedonia Contacayo, Lilian Sosa, Ely Coca, Ercilia Caracila, Olivia Quispe y Mery Rodríguez. Cómo dejar de lado a los que venían en tropel del barrio Quechisla: Freddy Peñaloza, Freddy Pacheco, Luis Zelaya, Juan Carlos Segovia, Miriam Pacheco y otros.
Cómo borrar de la memoria a los hermanos José Luis y María Eugenia Ortega, cantores infaltables en las horas cívicas y en los festivales de música. Cómo olvidar a Roberto Escóbar, que tocaba el charango como los dioses. A esa pléyade de músicos se sumaba Silvia Prado.
Muchos ya no están entre nosotros. Germán Mamani murió trágicamente en un accidente de tránsito; Wilfredo Saca tuvo un destino fatal en las turbulentas aguas en el Chapare y Luis Zelaya falleció electrocutado. El caso más conmovedor es de Freddy Peñaloza, quien peleó con todas sus fuerzas contra el cáncer y exhaló el último suspiro después de acompañar a su hija en el acto de su graduación.
En nuestra escuelita todos éramos hijos de migrantes, mineros y comerciantes que pasaban estrecheces económicas y dificultades, pero le quitábamos gravedad al asunto jugando a las escondidas en las casas abandonadas, en las ladrilleras, al chorro morro y al fútbol.
Y me acordé de mi historia ─que también es la historia de muchos compañeros─ porque con algunos nos encontramos y me cuentan que son prósperos comerciantes o profesionales y a quienes abrazo con estas palabras que me brotan del corazón. A los profesores que forjaron nuestros sueños y a nuestra escuelita que nos cobijó durante tantos años.
Fue fundada el 20 de febrero de 1956 y era la primera en la zona Sur de Oruro, que a lo largo de su historia cobijó a miles de estudiantes que cursaban básico e intermedio. Allí pasé 9 años de los cuales guardo los recuerdos más perdurables porque he conocido a mis amigos de toda la vida, a buenos y malos profesores.
Los 70 eran épocas en las que se vivía con mucha libertad, sin televisión y lejos de la sobreprotección de los padres. En las mañanas, o en las tardes, los estudiantes íbamos a clases ufanos, caminando o corriendo por sus calles polvorientas, pateando piedras o latas. No había microbús que nos lleve a nuestra escuelita, entonces enclavada en la pampa agreste del altiplano, como dice su himno. No había desayuno escolar y en el recreo le gambeteábamos al hambre con una tayacha, crespete, pito, helado seco, o unas empanadas muy ricas.
La mayoría de los educadores tenían esa rígida mentalidad colonial que "la letra con sangre entra", basada en la repetición de frases y conceptos, como la profesora de sociales, Karina Palacios de Ovando, que nos agarraba a "sopapo limpio" a quienes no memorizábamos alguna frase.
Pero había peores. El profe de manualidades, Oscar Fajardo, nos infligía castigos iguales o peores que en el cuartel: A los que hablaban en clase les metía piedras en la boca y a los ch´achones les ponía al chancho. El de música, Filiberto Auza, que venía en su "Cadillac" negro, siempre de traje y corbata, nos daba cocachos, con ese enorme anillo de oro que tenía en la mano derecha, a los que desafinábamos en el coro.
Cómo olvidar al educador Severo Rosales, que nos narraba con nostalgia que en la Guerra del Chaco los paraguayos le tomaron prisionero, pero aprendió el guaraní que fue su pasaporte para escapar a Bolivia. Su esposa Martha de Rosales también enseñaba con mucho tesón.
También teníamos profesores revolucionarios como Donato Bacarreza, de matemáticas, que un día nos espetó, a propósito de la letra del himno nacional: ¿Ustedes creen que somos un país libre? A ver ¿Quiénes tienen ducha? preguntó. Nadie levantó la mano. "Cuando todos tengan una ducha, cuando todos tengan comida para saciar su hambre, entonces, seremos un país libre, por ahora no". ¡Profe, cuánto le admiramos!
Una vez, ya en el ciclo intermedio, una normalista fue a hacer sus prácticas y nos relató el cuento más triste de nuestras vidas: De los Apeninos a los Andes. Todos lloramos. Ahora que recuerdo, ningún educador nos hizo leer ninguna obra que nos transportara a otras realidades y mundos fantásticos.
Entre los directores traigo en la memoria a Juana Oroza de Rojas, Félix Beltrán Mancilla, Eusebio Tórrez Ledo, Félix Zenteno; a maestros como Ruperto Encinas Mercado, Teófilo Quispaya, Ruth Castro, Domingo Choque Quispe, Lourdes de Blacutt (Educación Física), que un día le hizo pasar clases en calzoncillos al Orellana. Cómo no mencionar a la entonces regenta Ruth Quispe, ahora profesora en la escuela.
A la salida de clases, todos marchábamos dos cuadras (subiendo por la calle Bullaín) y al final los profesores gritaban: ¡Retirarse! Todos contestábamos "Viva Bolivia". Nosotros le agregábamos:¡Muera Chile, c…! De ahí vienen nuestros odios inconciliables hacia el Mapocho.
En la escuela he conocido a los amigos de toda la vida. Recuerdo con especial cariño a Fernando Cáceres, quien jugaba al básquetbol como pocos, cuya explicación era simple: la cancha estaba dispuesta para él las 24 horas porque era hijo de la señora Isabel, portera de la escuela.
Cómo olvidar a Luis Choque, que años después fue el hombre de los mil oficios porque fue zafrero, heladero, albañil, minero, costurero y un eterno enamorado de una compañera. ¿Qué le hiciste "Teito" que no te olvida y sigue llorando por vos? No me olvido de Ramiro Montero, amigo de una sonrisa eterna, habilidoso pelotero y el lavador oficial del "Cadillac" del profe de música. Con ambos me encontré hace poco en Buenos Aires y recordamos nuestro paso por nuestra escuelita, a los amigos que fallecieron y a nuestros primeros amores. También anda por allá Vladimir Choque, hijo de nuestro profe de "mate", Domingo Choque.
Evoco a compañeros como Remigio Velásquez, Vladimir Choque, Germán Mamani, Eddy Fernández, Wilfredo Saca, Juan Caichoca, William Ayaviri, Julio Ulloa, Raúl Fuentes, Willam Magne Flores, Desiderio Soto, René Ramirez Frontanilla, Miguel Orellana, Grover Villanueva, Víctor Merino, Sergio Montaño, Francisco Calle, Hernán Soliz, Magdalena Pérez, Teodosia Llusco, Rosa Guzmán, Lourdes Lucana, Macedonia Contacayo, Lilian Sosa, Ely Coca, Ercilia Caracila, Olivia Quispe y Mery Rodríguez. Cómo dejar de lado a los que venían en tropel del barrio Quechisla: Freddy Peñaloza, Freddy Pacheco, Luis Zelaya, Juan Carlos Segovia, Miriam Pacheco y otros.
Cómo borrar de la memoria a los hermanos José Luis y María Eugenia Ortega, cantores infaltables en las horas cívicas y en los festivales de música. Cómo olvidar a Roberto Escóbar, que tocaba el charango como los dioses. A esa pléyade de músicos se sumaba Silvia Prado.
Muchos ya no están entre nosotros. Germán Mamani murió trágicamente en un accidente de tránsito; Wilfredo Saca tuvo un destino fatal en las turbulentas aguas en el Chapare y Luis Zelaya falleció electrocutado. El caso más conmovedor es de Freddy Peñaloza, quien peleó con todas sus fuerzas contra el cáncer y exhaló el último suspiro después de acompañar a su hija en el acto de su graduación.
En nuestra escuelita todos éramos hijos de migrantes, mineros y comerciantes que pasaban estrecheces económicas y dificultades, pero le quitábamos gravedad al asunto jugando a las escondidas en las casas abandonadas, en las ladrilleras, al chorro morro y al fútbol.
Y me acordé de mi historia ─que también es la historia de muchos compañeros─ porque con algunos nos encontramos y me cuentan que son prósperos comerciantes o profesionales y a quienes abrazo con estas palabras que me brotan del corazón. A los profesores que forjaron nuestros sueños y a nuestra escuelita que nos cobijó durante tantos años.
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Oruro
Vacación de invierno comienza hoy en ocho departamentos
El descanso pedagógico o vacación invernal comienza hoy en ocho de los nueve departamentos de Bolivia, con excepción de Tarija y tendrá una duración de dos semanas, según confirmó la pasada semana el viceministro de Educación Regular, Valentín Roca.
“El lunes estamos saliendo de vacaciones, el 3 de julio en ocho departamentos a excepción de Tarija que ingresaría el 10 de julio”, dijo a los periodistas.
Explicó que una posible ampliación estará sujeta a una evaluación que se realizará junto a autoridades de salud y del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología.
Roca pidió a los padres de familia denunciar ante las direcciones distritales si sus hijos llevan tarea para el descanso, porque esa situación está prohibida.
Advirtió que los maestros que sean denunciados por enviar tareas a los estudiantes, serán pasibles a procesos administrativos por incumplimiento de una normativa vigente.
“El lunes estamos saliendo de vacaciones, el 3 de julio en ocho departamentos a excepción de Tarija que ingresaría el 10 de julio”, dijo a los periodistas.
Explicó que una posible ampliación estará sujeta a una evaluación que se realizará junto a autoridades de salud y del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología.
Roca pidió a los padres de familia denunciar ante las direcciones distritales si sus hijos llevan tarea para el descanso, porque esa situación está prohibida.
Advirtió que los maestros que sean denunciados por enviar tareas a los estudiantes, serán pasibles a procesos administrativos por incumplimiento de una normativa vigente.
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Vacaciones
1.7.17
Ascenso de categoría del magisterio Educación simplifica trámite de certificación de años de servicio
La emisión de la certificación para la acreditación de años de servicio para ascenso de categoría es gratuita y automática, este trabajo se realizó en el marco de desburocratización del sistema administrativo del Estado Plurinacional y con el objetivo de simplificar los trámites del Magisterio, mediante Resolución Ministerial 2337/2017.
La norma autoriza a la Unidad de Gestión de personal del Sistema Educativo Plurinacional (SEP) a través del equipo Registro Docente Administrativo (RDA) emitir la certificación para la acreditación de los años de servicio a partir de la gestión 1998 para el acenso de categoría, además que este debe ser de forma gratuita.
Antes, el trámite demoraba aproximadamente un mes, tenía un costo de Bs 100 y mediante una solicitud formal, se iniciaba éste trámite en la Unidad de Calificación de Años de Servicio (CAS), posteriormente, pasaba a la Dirección Distrital para la actualización del RDA, y para su consolidación es remitida a la Dirección Departamental de Educación (DDE) y por último, derivada al Ministerio de Educación con la finalidad de actualizar el duplicado del RDA.
Tras la aprobación de la normativa, los maestros y maestras que requieran el certificado de actualización de sus años de servicio para ascenso de categoría, a partir del mes de julio, podrán ingresar a la página web: www.minedu.com.bo e imprimir su certificado de calificación de forma gratuita de los años de servicio, y así evitar realizar el trámite en el CAS.
Además esta información será incluida también en el duplicado del RDA de cada maestro, con la finalidad de que pueda tener su información actualizada.
Asimismo, el Ministerio de Educación aclaró que está certificación es válida para efectos de ascenso de categoría del Escalafón del Magisterio Nacional y no es válida para los trámites de jubilación.
SERVICIOS ELECTRÓNICOS
En cuanto a los servicios electrónicos que brinda el Ministerio de Educación, los mimos datan abril de 2007, con el objetivo de frenar la corrupción y dar una atención efectiva y eficaz, por lo que se desarrolló el sistema automático con el Sicas.
Este nuevo sistema fue implementado en La Paz y posteriormente se expandió a las oficinas regionales de Sucre, Tarija, Oruro, Santa Cruz, Cochabamba, Trinidad, Potosí durante la gestión 2008 y en abril 2009, se implementó en Cobija.
El Sicas permitió un alto grado de sistematización del trabajo, entre ellas, la recepción del trámite, designación de trámites, revisión, supervisión, control de calidad y la entrega.
Con el nuevo sistema se lograron varios resultados positivos, como el significativo aumento de la cantidad de solicitudes recibidas y atendidas; reducción del tiempo de la entrega de las calificaciones de un promedio de un año a sólo 10 días calendario.
La norma autoriza a la Unidad de Gestión de personal del Sistema Educativo Plurinacional (SEP) a través del equipo Registro Docente Administrativo (RDA) emitir la certificación para la acreditación de los años de servicio a partir de la gestión 1998 para el acenso de categoría, además que este debe ser de forma gratuita.
Antes, el trámite demoraba aproximadamente un mes, tenía un costo de Bs 100 y mediante una solicitud formal, se iniciaba éste trámite en la Unidad de Calificación de Años de Servicio (CAS), posteriormente, pasaba a la Dirección Distrital para la actualización del RDA, y para su consolidación es remitida a la Dirección Departamental de Educación (DDE) y por último, derivada al Ministerio de Educación con la finalidad de actualizar el duplicado del RDA.
Tras la aprobación de la normativa, los maestros y maestras que requieran el certificado de actualización de sus años de servicio para ascenso de categoría, a partir del mes de julio, podrán ingresar a la página web: www.minedu.com.bo e imprimir su certificado de calificación de forma gratuita de los años de servicio, y así evitar realizar el trámite en el CAS.
Además esta información será incluida también en el duplicado del RDA de cada maestro, con la finalidad de que pueda tener su información actualizada.
Asimismo, el Ministerio de Educación aclaró que está certificación es válida para efectos de ascenso de categoría del Escalafón del Magisterio Nacional y no es válida para los trámites de jubilación.
SERVICIOS ELECTRÓNICOS
En cuanto a los servicios electrónicos que brinda el Ministerio de Educación, los mimos datan abril de 2007, con el objetivo de frenar la corrupción y dar una atención efectiva y eficaz, por lo que se desarrolló el sistema automático con el Sicas.
Este nuevo sistema fue implementado en La Paz y posteriormente se expandió a las oficinas regionales de Sucre, Tarija, Oruro, Santa Cruz, Cochabamba, Trinidad, Potosí durante la gestión 2008 y en abril 2009, se implementó en Cobija.
El Sicas permitió un alto grado de sistematización del trabajo, entre ellas, la recepción del trámite, designación de trámites, revisión, supervisión, control de calidad y la entrega.
Con el nuevo sistema se lograron varios resultados positivos, como el significativo aumento de la cantidad de solicitudes recibidas y atendidas; reducción del tiempo de la entrega de las calificaciones de un promedio de un año a sólo 10 días calendario.
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