Colegios y Escuelas de Bolivia

5.6.11

Maestros “especiales” para niños “especiales” Una vocación de corazón

Tiene ceguera a nivel medio en los dos ojos, pero ha estudiado toda su vida en la escuela ordinaria junto a sus compañeros. Lo mismo sucedió en la universidad de la cual se licenció. Su forma de vida ha sido ejemplo de una "integración" plena en la sociedad.

Actualmente dicta clases de braille (sistema de lectura y escritura táctil) a los niños del “Centro de Rehabilitación para ciegos Manuela Gandarillas” y para ella ésta es una tarea que le brinda grandes satisfacciones, ya que le apasiona trasmitir sus conocimientos a niños, “ser maestra en este centro lo es todo para mí, porque puedo aportar desde otra perspectiva a la formación de estos niños, porque yo también vivo con baja visión”, dice la profesora Shirley Pinto encargada del área de braille y estimulación. Pinto desarrolla esta actividad hace tres años y asegura que trabajar con niños de su misma condición es mucho más fácil porque ellos la ven como amiga aunque ella es considerada como una profesora “especial” por sus colegas de la escuela regular.

También es éste el caso de la profesora Sandra Moreno de Quiroga quién desde hace 18 años trabaja en el “Instituto de Audiología Cochabamba” y ella asegura que cada día es diferente, más aún si se trabaja con creatividad y amor. “Yo estudié para ser profesora en el área regular, pero luego me interesó integrarme en el instituto porque veía que no existían profesoras especializadas; por ello me preparé por más de un año para ser aceptada, aunque todavía sigo aprendiendo”, explica Sandra. Esta docente está convencida de que los niños con alguna dificultad física o mental sólo piden aprender.

Elena Chamaco Romero es otra de la educadoras que al igual que las anteriores eligió trabajar con niños con alguna dificultad física o mental. Ella ejerce docencia en el “Centro infantil Guinda Linda”, una institución que se encarga de integrar a niños o niñas con S.D. (Síndrome de Down) con los demás niños. “Mi trabajo es que todos mis alumnitos sepan que son iguales y que cada uno aprende a su manera”, dice Elena.

Esta maestra especializada asegura que los niños con S.D. aprenden por imitación y por ello en su clase “todos” los niños comparten una misma aula con el objetivo de un mayor desarrollo.

Elena trabaja en este centro hace más de ocho años, Chamaco tiene formación parvularia pero aprendió a trabajar con niños con S.D. de la mano de la directora, la Lic. Marcia de la Fuente, quién tiene una especialización en estimulación.

Para las profesoras “especiales”, como muchos las llaman, trabajar con niños con discapacidad, más que un reto significa un logro, ya que ellas al igual que los niños con alguna discapacidad tienen más similitud que diferencias con las personas de desarrollo regular.

Existe una gran variedad de personalidades, estilos de aprendizaje, inteligencia, apariencia, obediencia, humor, compasión, congenialidad y actitud entre los niños con discapacidad; situación por la que estas pedagogas sugieren que el Gobierno vea la manera de crear instituciones de formación especializada para aquellos profesores regulares que estén interesados en trabajar en estas áreas; de esta manera habrá más posibilidades de insertar a estos niños en la sociedad.

Sandra Moreno lamenta la notoria ausencia de la participación del Estado y quizá por ello no hay profesionales especializados que trabajen con estos niños. Y es que al igual que ella muchos de sus colegas ellos tuvieron que aprender a tratar con niños discapacitados gracias a su propio esfuerzo o trabajando con alguien que ya poseía mayor conocimiento en esa área, o como el caso de la profesora Shirley, del Centro de Rehabilitación, quien se vio en la necesidad de viajar a Santa Cruz para cursar un estudio de especialización.

La otra cara

“Éste es un trabajo bien interesante. lo que nosotros hacemos es dar las herramientas a los papás y junto con ellos preparamos a los niños para que puedan desenvolverse en la sociedad. Para estos niños es primordial el apoyo de la familia, porque por más de que nosotras hayamos estudiado, la familia es la familia”, dice la directora y psicóloga de la asociación de niños son Síndrome de Down, Analiz Martínez, quien también trabaja en el área pedagógica de este centro.

“Se sabe que las personas con Down aprenden por imitación y de ejemplos, por ello es que tratamos de que sean los papás los que comiencen por dar patrones de comportamiento para que ellos aprendan buenos hábitos, mientras que en el centro cada niño recibe apoyo especializado según sus necesidades”, asegura Analiz Martinez. En el centro no hay límite de edad y recibe tanto a recién nacidos hasta menores de 12 años, con los que se trabaja la estimulación y fisioterapia. La Asociación sigue métodos actuales que se están practicando en otros países y con los que ya se tiene muy buenos resultados.

Por otra parte, la profesora de braille y estimulación tempra Shirley Pinto asegura que para los padres de un niño con déficit visual es muy difícil afrontar el momento del diagnóstico y por eso necesitan entender y comprender lo que le pasa a su hijo.

 En el centro Centro de Rehabilitación para ciegos “Manuela Gandarillas” se encargan de la atención precoz del niño como de asesorar a los padres.

Cosechando frutos

Varias de estas instituciones afirman que han logrado la inserción escolar de muchos de sus niños a colegios regulares. “Los niños con S.D. pueden asistir a la escuela normal, beneficiarse de la intervención temprana y la educación especial. Muchos de ellos consiguen integrarse completamente en las aulas para niños normales y su porvenir es mucho más prometedor de lo que solía ser; porque ellos aprenderán a leer y escribir y participarán en diversas actividades propias de la niñez, tanto dentro de la escuela como fuera de ella”, afirma Analiz Martínez. Muchos de los niños que ingresaron a la asociación empezado de “cero” ahora están integrados en colegios. Por otro lado, y gracias al apoyo de los papás, los niños y adolescentes con algún déficit físico o mental de los diferentes centros e instituciones para niños “especiales” pueden practicar deportes como cualquier otro niño. Para ellos lo más divertido del día es pasar la clase de Educación Física, pues pueden demostrar otras habilidades y de igual manera esperan poder entrar en alguna competencia y ganar.

“Nuestra participación es todavía muy limitada, pero aún así hemos logrado la conformación de un grupo de atletas dentro de la institución, los que ya han obtenido buenas representaciones cuando organizamos los mini campeonatos”, relata Sandra Moreno del instituto de audiología.

Papel de la sociedad

El rol de la sociedad es sumamente importante para que el niño con habilidades especiales se sienta integrado, considerado y respetado; así lo concuerdan varias de las profesoras que trabajan dentro de los centros de rehabilitación y aseguran que un niño con algún impedimento, si es bien atendido, educado y aceptado, podrá hacer las mismas cosas que cualquier otro niño, sólo que de un modo distinto.

La actitud de respeto debe empezar desde el momento en que se detecte la discapacidad, sea cual fuese. “Lo que nosotras pedimos a la sociedad como profesoras de estos niños es respeto y apoyo. Me duele cuando veo o escucho que alguno de nuestros alumnos haya pasado por algún mal rato en la calle, por parte de gente que ignora esta situación”, dice la profesora Elena Chamaco y también aclara que todo en exceso es dañino, incluso en casos de afecto y por eso recomienda que se debe evitar la sobreprotección en la relación maestro-alumno. “Mi recomendación es que nosotras tratemos de formar a niños independientes, con limitaciones es verdad, pero libres al tomar sus propias decisiones porque aunque queramos algún rato nos debemos separar de ellos y dejarlos ser hombres o mujeres”, afirma Elena.

1 comentario:

  1. Deseo saber como pueda contactarme con una profesora para niños especiales, mi hija tuvo encefalitis viral hace tres años y tiene problemas de concentrarse.
    Numero de contacto 71240687 Alex

    ResponderEliminar